domingo, 11 de diciembre de 2016

L´esprit d´escalier

Sabes, que me pongo a pensar en un montón de cosas, en el color de las flores, en lo verde de las hojas y en como los gatos callejeros son tan cariñosos a pesar de no tener hogar o alguien que los cuiden, y es una locura como esas pequeñas cosas también son importantes. Pero sabes, luego están esas cosas que no me gusta pensar pero que igual son así de curiosas. Y entre mis locuras y pensamientos se me ocurrió tratar de atar todos esos pequeños cables que yo por tratar de evitar un corto circuito los había dejado sueltos. Y termine armando ese circuito que jamas pensé en armar y concluí que si, que tal vez en esos cables si habían chispas. Seguramente después de todo si tengas razón, hay un montón de cosas que me aterra aclarar conmigo misma y sé que por dejarlas a un lado no van a desaparecer. Me parece curioso que sin conocerme acertaste muchas verdades; ahí me di cuenta lo indefensa y frágil que puedo ser,  que a final de cuenta admito que si tenias razón, que si me muero de miedo con cada minúscula cosa, que mis distracciones son esas cosas banales que pasamos por desapercibidas y honestamente me fascina, no me importa buscarle la magia a lo mortal, no me importa alejarme de lo que debería estar haciendo, porque algo si te confieso: Detesto la idea de sentirme empujada por la corriente, de vivir en el esquema de otros.

Me dolió un poco que tuvieras razón en casi todas tus suposiciones pero no porque me avergüence de ellas; si no porque mi mente hizo click y aceptar que me había mentido a mi misma todo el tiempo me dolió, me lastimé sin darme cuenta y culpaba a terceros cuando siempre he sido yo la culpable.

No sé si deba agradecerte porque en cierta manera siempre supe de esas realidades, pero las empujaba porque no las quería ver pero supongo que te tengo que dar algo de merito. Sin embargo, mi orgullo no me lo permite y solo diré que tu decías disparates mientras yo buscaba soluciones, tu te aferrabas a algo imposible mientras yo buscaba respirar, tu te ahogabas en mis escrúpulos mientras yo reía con esas incoherencias que decías mientras dormías. Como no soy una persona tan cruel pero si creyente que que somos seres con maldad con potencial a ser buenos mi gesto hacia ti es volverte mortal y finalmente ponerte un nombre.

sábado, 27 de agosto de 2016

Sigues siendo un fantasma

No sé si sea la idea que tengo de ti que con el tiempo he creado este personaje que encaja perfectamente con el mio, tal vez la idea de ti sea mas grande de quien eres realmente o es  lo que me gustaría creer pues no me entusiasma la idea de que seguramente me enamore de un fantasma, de una simple idea que fue surgiendo en mi cabeza y con el tiempo fue creciendo para convertirse en algo irreversible, porque me he dado cuenta que has perdurado en mis pensamientos mas de lo algún día hubiera imaginado. Me gusta inventarme que es el destino jugando conmigo para que tu personaje siga en mi mundo y que no pierda su protagonismo, pues irónicamente los momentos en que menos te recuerdo son en los que siempre te encuentro y es ahí cuando me doy cuenta de lo mucho que influyes en mi; en donde torpemente me desconozco y me congelo para seguir construyendo ese fantasma que eres. Por mas que intente volverte real siempre terminas siendo nada, siendo un simple fantasma que en mi cabeza aspiras a que algún día te volverás real.

Un día declaré en mi cabeza que si no volvías a aparecer en mi camino por accidente como siempre solías hacer lo tomaría como el inicio para desterrarte de mi mente y de permutar esa idea que tenia acerca de ti y el destino; pero como sabemos que lo correcto no es lo que queremos,deseaba que volvieras a aparecer y así no dejarte ir. Detestaba la idea de que ya no te cruzaras ni por accidente en mi vida e incluso intentaba seguir sabiendo de ti de manera accidental y sin darme cuenta no podía superarte, no podía superar esa idea que tenia de ti.

Con el tiempo te recordaba como un recuerdo que me hacia sonreír.
Como si yo hubiera sido otra persona en ese aquel entonces.
Como si  hubiera superado la idea que tenia de ti .
Como si ya no tuvieras algún efecto en mi.

Me equivoque, tristemente no pude engañarme lo suficiente para que mi cuerpo reaccionar de manera diferente cuando te volví a ver.

Y me volví a congelar, porque aun sigues siendo un fantasma.

domingo, 14 de febrero de 2016

Palabras

¿Y si no estoy loca? Tal vez nunca lo estuve, tal 
vez solo fue una excusa para no admitir en el momento que si me gustabas, que me sentí pequeñita cuando me contaste que te gustaba tocar el cabello mechón por mechón y justo después de contármelo lo hiciste conmigo. Que no soportaba que me hablaras de ella, jamás te pregunte como la conociste porque honestamente no quería enterarme lo mucho que la amabas. Qué tal vez si tuve la oportunidad de contártelo todo, de contarte que tal vez me gustabas pues no podía entender que era lo que me pasaba cada vez que estaba contigo. Pero no lo hice, nunca te conté que era lo que me pasaba, jamás te dije lo cerca pero a la vez tan lejos que estuve de confesarte todo, de decirte el montón de incoherencias que por alguna razón no soportaba tener conmigo. 

Me quede helada aquella noche en que soltaste una lagrima mientras decías algo que no tenía nada que ver con lo que me contabas, ese día una parte de mi entendió que me importabas de una manera que me asustaba. Quería abrazarte de mil maneras pero no lo hice, quería hablarte para que sonrieras pero sabia que no podía, y no lo hice. Te conté uno de mis miedos, te conté que al decirlo en voz alta sonaba bastante estúpido, pero a ti no te pareció así, me dijiste que era normal sentirse así, me dijiste que no lo iba poder evitar; y yo solo deseaba que pudieras leer entre líneas y descifrar que ese miedo era la razón de porque jamás contestaba a tus intentos por tener algo mas, pero no lo hiciste y no te culpo pues era imposible poder descifrar algo así. Y ese día, cuando sabía que no te vería por un buen tiempo, que sabia que tal vez la próxima vez que te viera un montón de cosas habrían cambiado, me despedí como cualquier día pero deseando que fuera diferente. Y me escribiste, justo después que crucé mi puerta, y sonreí, porque sabia que como yo tu querías que esa despedida fuera diferente. Pero fue igual, fue igual a todas pero queriendo que fuera única y diferente.  

Pero no sé, tal vez después de todo capaz si esté loca. Pero creo que me gustas, y en presente.