sábado, 7 de abril de 2018

Invierno en el trópico

En invierno te recordarás de mi o para mi mala fortuna te recordarás de ella.

-Te dará frío porque aún te pienso.-

Pero este invierno sera un poco diferente, buscarás calor en los brazos equivocados porque solo tu par perfecto sabe como quitarlo. No sera un invierno tierno como los de antes pero aún así sabrás como quererlo y tu tonto corazón pensara que así lo hace cuando en realidad encontró el par equivocado; te confieso que no sé nada de pares y hace un tiempo que perdí el mío, incluso hasta olvidé como lucen pero mi corazón me da señales absurdas que sé que debo seguir (Tal vez también tenga un tonto corazón como el tuyo) mi consejo y el de mi absurdo sistema nervioso es que deberías dejar de buscar.

Sé que buscaste para encontrar y no para que también te encontraran (es cosa de dos recuerda lo del par). Te aferraste al primer fuego que te ofrecieron sin asegurarte si este podría durarte o consolarte por todo el invierno. Olvidaste pensar en que hacer con él cuando acabara el invierno ¿Que harás con ese fuego cuando estés acalorado por el verano infernal? obviamente que no lo sabes, tu solo piensas en el invierno no te importa lo demás, te encanta tener eso que te faltaba en el trópico. Tal vez esta vez encuentres carbón y no leña o peor aún: Tal vez desates otro incendio y desaparezca sin siquiera saberlo, tal vez quemes mas árboles de otro indefenso bosque.

-No lo hagas, todos los bosques merecemos seguir creciendo.-

A ese tonto corazón que tienes le falta mucho por aprender, no sabe las consecuencias de hacer fogatas en los bosques pero déjame darle un ultimo consejo a tu absurdo corazón: Procura la próxima vez que ocasiones uno de tus incendios barrer todas tus cenizas, es de mala educación dejar un lugar lleno de cenizas, incluso si ya no queda nada.

-Tus cenizas están en un rincón de este nuevo bosque que intento reconstruir, y lo menciono por si tenias dudas. Pero no te preocupes, les dije a mis animalitos que las escondiera mientras descifro como soplarlas, son un poco pesadas.-

¿Aún me escuchas?

Oh! Creo que ya no estás.


miércoles, 24 de enero de 2018

Eres cualquiera.

Estoy en un laberinto.
No se como es que llegué aquí o como me di cuenta que era en esto en donde me encontraba, ahora resulta que te encuentro de vez en cuando cuando giro de manera muy brusca y no mido bien mis pasos, de repente me distraigo en el camino donde torpemente me detengo para comenzar a andar más rápido, para huir sin saber a donde quiero llegar pero con la la triste certeza de saber que no tengo salida.

El otro día mientras caminaba mucho más lento de lo habitual se me ocurrió hablar en voz alta para ver si alguien me escuchaba, necesita otra voz, necesitaba oír algo que no fuera yo. Justo ahí tu voz se precipitó a decir un montón de palabras que no comprendí, tan solo me perdí en la melodía que formaban todas esas letras y olvidé que debía prestarles atención, grite mas alto para ver si volvías con tu melodía pero solo escuche mi propio eco.

De vez en cuando dejo piedritas en el camino con la ilusión de no toparme con ellas de nuevo pero como estoy atascada en este absurdo laberinto todos los días encuentro mis piedritas y las vuelvo a tirar al suelo con la esperanza de no verlas jamas, es un ciclo que no se termina porque siempre fallo y tú lo sabes y no me ayudas.

En lugar de pensarte y fantasear que vendrás a salvarme debería buscar las respuestas para salir de este laberinto. Es difícil no perderse estando sola, es inevitable no sentarme en un rincón a pensar en todas las cosas que debería estar haciendo sola. De repente me imagino que eres sola una persona pero otra veces eres varias y llego a pensar que puedes ser cualquiera. Estoy buscando a cualquiera que me salve.

A todos les gusta ser héroes, ¿Acaso es tan difícil salvarme de mi propio laberinto?