Podría estar continuando tu historia, imaginado un sin fin de cosas curiosas relacionadas con el destino en donde felizmente soy un lector mas, pero debo confesarte que hacerlo parecer tan lindo no me ha ayudado mucho. Tampoco me agrada la idea de tener que aceptar que de alguna manera eres mi "musa" para esas historias cortas, y te digo musa porque suena mas interesante y menos extraño que llamarte "inspiración".Comencé a escribir la siguiente parte de la historia pero no sentía que seria adecuando inventarte una personalidad cuando iba tener la oportunidad de conocerte realmente; y justamente cuando me imaginaba conversando contigo me di cuenta que en realidad tu no eres el protagonista de mis historias, que aunque ese personaje tenga tu esencia, no es mas que otro escándalo creado en mi cabeza.
Ahora hay otra clase de problema; y es el hecho de que aun no puedo descifrar que fue lo que me atrapó de tu mirada, en mis recuerdos hay algo acerca de tu mirada que me hace querer seguir escribiendo tus historias pero al mismo tiempo no logro recordar esa sensación con exactitud. He tratado de mirarte para poder recordar pero no he podido, no tengo la capacidad de poder mirarte a los ojos para finalmente acabar con este encuentro curioso. Cualquiera podría concluir que tienes algún efecto en mi, que tal vez me gustas, pero la realidad es que apenas te conozco, aunque si te soy sincera a veces me confundo con mi realidad y mis historias se ponen a jugar con mis pensamientos, atándolas a los hechos para así crear este coas que podríamos llamar sentimientos. En este momento no sé quien ha tomado el protagonismo, si tú quien apenas conozco o ese personaje con la mirada curiosa. Lo cierto es, que no soy parte de esa historia, que yo sigo siendo un lector esperando por el siguiente capitulo anhelando que finalmente ese encuentro pueda suceder.
Podría entrar a tu historia y dejar de ser solo un lector curioso, pero es que me encanta ver desde afuera para fingir que me sorprendo con cada pagina que leo, cuando torpemente sé que quien escribe soy yo misma y que puedo hacer lo que se me ocurra, sin embargo prefiero ver a los lados e imaginar que somos dos personas distintas y que en este momento solo estoy leyendo, en donde es completamente normal que me gustes porque no eres real.
Son sentimientos platónicos que solo existen en ese mundo de ficción en el cual todo pasa y me quedé dormida, estancada en ese sueño en donde jugamos estar en el mundo real.