Esas situaciones que ocurren de la manera mas repentina, esas pequeñas cosas que muchas veces te hacen sonreír,¿Es que acaso si existe el destino? o ¿Es solo una escusa para disfrazar nuestras situaciones con algo tan mágico como las jugadas del destino? Porque es así, cuando menos no los esperamos y hasta cuando menos lo deseamos alguna pequeña cosa viene y se adueña en un momento de nuestra felicidad, nos da una chispa de alegría que nos puede durar días o incluso hasta meses. Y de ese destino viene un factor desencadenante que lleva a otra cosa y esa a otra y así es como la vida se va escribiendo, pero creo que nosotros somos quienes jugamos con esas situaciones que el destino nos coloca obteniendo así un montón de posibilidades al momento de tomar alguna decisión.
Y si hablamos de situaciones donde el destino y el amor se encuentran, esas resultan aun mas retorcidas y divertidas que cualquier otra, pues es como si alguien se burlara de nosotros de una buena manera como si colocar a alguien en tu camino cuando ya lo habías alejado pudiera ser necesario; es como si si ese destino te abofeteara la cara para que te dieras cuenta que por mas que te engañaras el iba seguir existiendo en algún lugar dentro de ti, o solo para hacerte sonreír o para demostrarste que a la persona que miraste por meses pero que nunca le hablaste por fin te diera el gesto que tanto imaginabas.
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